- Estas sustancias, producto de la actividad industrial o de origen natural, causan enfermedades siglo XXI, como el cáncer
- Agua contaminada con arsénico, uno de los problemas
Ciudad de México, 27 de marzo de 2009. Elementos químicos producto de procesos industriales o que de manera natural se encuentran en el medio ambiente, entre ellos plomo, cadmio y arsénico, son los causantes de las enfermedades del siglo XXI en los seres humanos, advierten especialistas en la Quinta Videoconferencia Temática del Sistema de Centros Públicos de Investigación CONACYT: Contaminación por elementos químicos. Su impacto en el medio ambiente y la salud.
El doctor Francisco Rangel, investigador del Programa Agua y Sociedad de El Colegio de San Luis (Colsan), señaló que como consecuencia de los contaminantes presentes en la vida cotidiana, las personas tienen más posibilidades de desarrollar enfermedades como el cáncer.
Las reacciones tóxicas industriales pueden producir cáncer de vejiga en los pintores de casas, cáncer de pulmón en obreros del asbesto; encefalopatía y neuro-toxicidad en fabricantes de pesticidas; leucemia y tumores sólidos en personas expuestas a la radiación iónica; y leucemia y linfoma en obreros del benceno, dijo.
El doctor Francisco Rangel también hizo referencia a las poblaciones urbanas, en particular a las personas que viven en áreas de mucho tránsito vehicular y que respiran continuamente el plomo presente en el aire. Señaló que se ha demostrado que el plomo, en dosis comparables a las cantidades encontradas la sangre de personas que viven en estas áreas, acorta la vida y puede provocar deterioros en el sistema nervioso; en el caso de los niños, puede causar retraso mental.
Por otra parte, se refirió también al carbonilo de níquel, producto de la reacción entre el níquel y el monóxido del carbono caliente —que probablemente tiene lugar en incineradores y artefactos de combustión interna, sobre todo en motores diesel y que entra al organismo por los pulmones— es altamente cancerígeno. En cuanto al cadmio, presente en el aire y en el agua, puede causar enfisema y bronquitis, también está asociado con la muerte cardiovascular, la hipertensión, daños al riñón y otras enfermedades, comentó.
Agua contaminada con arsénico
La doctora María Teresa Alarcón Herrera, investigadora del Centro de Investigación en Materiales Avanzados, S.C. (CIMAV), abordó el tema del agua para consumo humano utilizada en México, la cual se obtiene principalmente del subsuelo y en muchas ocasiones presenta elevadas concentraciones de arsénico, contaminante natural de los acuíferos.
Comentó que, en relación con las normas internacionales de calidad del agua, la Organización Mundial de la Salud (OMS) establece como aceptable 10 partículas por billón (ppb) en agua contaminada con arsénico, pero en México las políticas públicas permiten hasta 25 (ppb).
Para reducir la presencia de arsénico en el agua, la doctora Alarcón señala que deben desarrollarse tecnologías más eficientes de tratamiento, pues actualmente uno de los métodos más utilizados, la ósmosis inversa, sólo permite purificar el 50% del líquido.
El desarrollo de mejores tecnologías permitiría limpiar grandes volúmenes de agua que podrían utilizarse no sólo para el consumo humano, sino en las actividades agrícolas también.
El tratamiento de agua contaminada para riego es muy costoso por los grandes volúmenes que se requiere purificar, motivo por el cual la mayoría del agua de riego no es tratada. Esto afecta directamente a la población, pues cultivos como el arroz absorben el arsénico y en consecuencia el elemento toxico es directamente ingerido por los humanos.
Con información del Colsan |