En el mes de julio, si el clima lo permite, podremos apreciar el esplendor de la Vía Láctea, nuestra galaxia, en el hemisferio norte, que a eso de las 22 horas nos deja ver en su centro —de norte a sur— las principales constelaciones de la temporada: Primero Casiopeia, seguida de Cepheus; más arriba está Cignus, el Cisne, con Deneb, su estrella principal. Casi sobre nuestras cabezas se halla Águila con Altair simulando su cabeza y, hacia el sur, encontramos primero a Sagittarius y, al oeste de ella Scorpius, donde brilla con destellos rojizos Antares, su estrella más brillante.
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julio de 2005|