Programa de Posgrado

Programas de Posgrado

Preguntas Frecuentes

1. ¿Cuándo sé que estoy listo para el posgrado?

Sabes que estás listo para estudiar un posgrado cuando detectas que los estudios universitarios que cursaste no fueron lo suficientemente especializados para satisfacer tus necesidades intelectuales y/o para encarar los retos planteados por tu actividad profesional.

En muchas ocasiones, las propias empresas enfatizan en la preparación especializada de sus colaboradores, facilitando el proceso por medio de estímulos financieros y laborales, e inclusive muchas de ellas requieren que los candidatos a ser considerados para un ascenso cuenten con al menos una maestría como requisito indispensable.

2. ¿Por qué debería estudiar un posgrado?

Porque, a lo largo de las últimas dos décadas, el mercado laboral se ha vuelto cada vez más especializado, exigente y competitivo. La globalización y otros factores relacionados con la dinámica internacional han afectado profundamente la forma en cómo la educación universitaria es apreciada de un país a otro.

Al mismo tiempo, es un hecho que los profesionistas más preparados académicamente tienden a cotizarse mucho mejor en la arena laboral, obteniendo mejores salarios y mayores beneficios que sus colegas menos especializados.

3. ¿Es este un buen momento para estudiar un posgrado?

Recuerda que la Segunda Guerra Mundial promovió el nacimiento de una enorme generación de bebés que ingresaron a la universidad durante la década del 60. En vista de que la mayoría de las universidades se vieron literalmente inundadas de solicitudes, la oferta de colegios privados e instituciones educativas subvencionadas por los gobiernos de los países que participaron en el conflicto armado se amplió substancialmente.

De igual forma, a raíz de la crisis económica mundial, muchos profesionistas han sido víctimas de la ola de recortes de personal emprendida por sus empresas y están utilizando sus pagos de liquidación para invertirlos en la obtención de un posgrado que les permita cotizarse mejor al regresar a la esfera laboral.

Hoy, es una realidad que proporcionalmente ingresan a la universidad menos estudiantes que hace 40 años, pero el mercado de estudios de posgrado está más boyante que nunca, así que muchas escuelas, tanto locales como extranjeras, están deseosas de llenar sus aulas con estudiantes de otras partes del mundo, complementando y enriqueciendo así el clima de aprendizaje de sus comunidades estudiantiles.
Sin embargo, esto no quiere decir que sus mecanismos de selección se hayan relajado, especialmente entre las universidades más prestigiadas. El proceso de admisión es siempre un reto que habrás de encarar y superar mientras compites con otros solicitantes extranjeros por un número limitado de plazas.

4. ¿Es más fácil estudiar un posgrado hoy de lo que era hace algunos años?

Tal vez la palabra “fácil” no sea la que expresa mejor las ramificaciones de esta pregunta en particular. Lo que sí es un hecho, es que la oferta de posgrados de alto nivel es hoy mucho mayor en países como el nuestro, donde las instituciones de educación superior, públicas y privadas por igual, han invertido una enorme cantidad de recursos en la implementación de programas de especialización que puedan competir con los ofrecidos por muchas universidades extranjeras.

Orgullosamente hoy podemos decir que muchos posgrados en México se encuentran ya al nivel de una buena cantidad de universidades de clase mundial. En cuanto a los programas en el extranjero, la situación global ha propiciado la creación de una amplísima gama de opciones que vale la pena explorar con calma y seriedad. Ten la seguridad de que en algún lugar se está impartiendo el posgrado perfecto para ti, pero también recuerda que los procesos de admisión se están homologando rápidamente y tienden a ser cada vez más exigentes.

5. ¿Cómo puedo saber cuál es el mejor programa de posgrado para mí?

Necesitas conocerte mejor para saber exactamente qué es lo que quieres hacer con los siguientes dos, tres o cinco años de tu vida. Piensa en el posgrado como un traje a la medida que habrá de ajustarte a la perfección. Esto siempre toma tiempo y conlleva un costo, incluso más allá de lo económico.

Lo ideal es empezar la búsqueda con al menos un año de anticipación, obteniendo la mayor cantidad de información posible de la institución y del programa de posgrado al que pretendes ingresar. Una vez que sepas a dónde quieres llegar, es más fácil establecer un plan de trabajo que te permita alcanzar tus metas profesionales, personales y académicas más altas.

6. ¿Es una buena idea buscar la ayuda de un asesor para elegir un posgrado?

Todo depende de la seriedad de la empresa o individuo que te asesore. Como en todo, existe un buen número de charlatanes que prometen mucho más de lo que son realmente capaces de cumplir.
Lo mejor es tratar de enterarse de sus historias de éxito y fracaso a través del testimonio de personas que hayan utilizado sus servicios. Para ello, las redes sociales en Internet así como los websites especializados son ahora una excelente fuente de información que vale la pena consultar tanto como creas necesario.

Ten presente que muchas embajadas y representaciones diplomáticas cuentan con departamentos de promoción educativa que ofrecen consultas y asesoría gratuitas, en caso de que estés considerando estudiar tu posgrado en el extranjero.

7. ¿Por qué son tan importantes mis calificaciones?

Las calificaciones son importantes porque las universidades necesitan saber si eres capaz de mantenerte a flote a lo largo de la duración del posgrado. Su interés está en aceptar a los estudiantes más dedicados, y es por eso que las calificaciones son un buen reflejo de las capacidades de muchos solicitantes.

La carga de trabajo que habrás de soportar durante la maestría o el doctorado es igual y en muchos casos más pesada que la de una carrera universitaria. Si no te fue bien en tus estudios generales, los estudios especializados pueden ser una verdadera pesadilla y las universidades lo saben, pues lo que menos desean es lidiar con una generación de estudiantes traumatizados que son incapaces de manejar las exigencias de una escuela de graduados.

8. En los exámenes estandarizados como el GMAT y el GRE, ¿qué sección es más importante: Verbal o Matemáticas?

Esta pregunta es bastante común y algo capciosa. Algunas universidades solicitan un promedio general, combinando ambas secciones, mientras otras son extremadamente específicas en cuanto al puntaje que esperan en cada una de ellas como parte de sus requisitos de admisión.

Normalmente, los posgrados en Ciencias y la mayoría de las Ingenierías tienden a enfatizar más en el área de Matemáticas, mientras que los programas de especialización en Ciencias Sociales o Humanidades requieren un puntaje Verbal más alto. Por ende, es fundamental que escribas a las oficinas de admisión de las escuelas a las que pretendes ingresar y aclares todas tus dudas al respecto, a fin de conocer cuál es el reto a vencer.

9. ¿A cuántos programas de posgrado debo tratar de ser aceptado?

Una vez más, todo depende de ti. Hay estudiantes que tienen puestas todas sus expectativas en una sola institución, por muy diversas y respetables razones. Si no son aceptados, prefieren seguir su camino y dedicarse a otros asuntos, sin prestarle mayor consideración.

En contraste, hay solicitantes que manejan una mayor gama de opciones educativas que les permite aumentar sus posibilidades de éxito, ya que incluyen universidades con distintos perfiles y niveles de prestigio y, por lo mismo, con procesos de selección más o menos rigurosos, según sea el caso. Una buena idea sería empezar por considerar de tres a cinco universidades, tanto nacionales como extranjeras.

10. ¿Quién decide sobre mi ingreso al posgrado?

La mayoría de las universidades cuentan con un departamento especializado que se ocupa de procesar la enorme cantidad de solicitudes de admisión que se reciben cada año. La forma de operar puede ir desde unos pocos profesionales especializados hasta comités democráticos que deciden por votación quién es aceptado, los cuales incluyen tanto a académicos como a personal administrativo. No hay forma de saberlo con certeza, sin embargo, tanto los factores personales como académicos tienen una enorme importancia en el proceso de admisión.